La Telemedicina y el Bienestar Ciudadano
Joaquin García Guajardo
Universidad Pública de Navarra
Resumen
Actualización de ideas sobre el concepto de “Telemedicina”. Nomenclatura y objetivos. Organización y estructuras de servicio al cuidadano y propuesta de nuevos modelos.
1. Introducción
La telemedicina se definía como “El suministro de servicios de atención sanitaria, en los que la distancia constituye un factor crítico, por profesionales que apelan a las tecnologías de la información y de la comunicación con objeto de intercambiar datos para hacer diagnósticos, preconizar tratamientos y prevenir enfermedades y heridas, así como para la formación permanente de los profesionales de atención de salud y en actividades de investigación y evaluación, con el fin de mejorar la salud de las personas y de las comunidades en que viven” (OMS 1997).
En el momento presente transcurridos 9 años en la telemedicina no constituye un factor crítico la distancia, ya que es posible hacer telemedicina a cualquier distancia, lo correcto en este momento seria de hablar de medicina en red a corta distancia o larga distancia, es indiferente.Tampoco se puede hablar ya sólo de suministro de servicios de atención sanitaria puesto que es posible suministrar todo tipo de servicios como sociales, de ocio, de comunicación entre personas y organismos, etc. Es decir: lo que empezó para resolver problemas médicos a distancia se ha ido transformando en un método de interrelación que permite y va a poder permitir soluciones nuevas a problemas viejos y además crear nuevos servicios para poder resolver problemas nuevos y en formación en este momento.
Lo único que no ha cambiado (relativamente) es el uso de las tecnologías de la información y comunicación, aunque el concepto de éstas sea otro que el inicial que sólo se refería al transporte básicamente y ahora se refieren a muchos otros temas en el que cobran especial interés las tecnologías de organización.
En este nuevo panorama nuestro verdadero interés ha de ser el mejorar el bienestar ciudadano. Esta cuestión que parece fácil es sin embargo compleja por la multidisciplinariedad que representa: ¿Qué nuevos servicios necesita el ciudadano?, ¿Estamos en condiciones de hacer frente a los nuevos desafíos que plantea una nueva sociedad?
Es evidente que debemos intervenir con todas las posibilidades a nuestro alcance, desde el conocimiento del estado actual a la prospección de un futuro. Esto va a requerir de muchos esfuerzos y conocimientos desde los sociológicos, médicos, políticos y por supuesto tecnológicos en el sentido de información y telecomunicaciones y otras disciplinas.
Los conceptos están anticuados, empezando por los vocablos, se impone una remodelación, una recreación de los modelos hacia los modelos del futuro y quizás ya del presente en algunos casos.
Se impone un cambio organizativo, eso representa muchos cambios que se pueden esquematizar en:
- Liderazgo
- Organización por procesos
- Contenidos
- Estructura organizativa
- Participación
- Cultura de la Organización
- Recursos humanos
El desarrollar en detalle todos estos conceptos supera el objetivo de este artículo y espero que sirva de reflexión para entender el hondo calado que tiene un cambio organizativo de gran entidad.
Lo que sí es evidente es que alguien tiene que ejercer el liderazgo del cambio y hasta el momento presente no ha estado claro quién lo ejerce.
La Administración promueve, organiza, subvenciona, interrelaciona, etc. la I+D+I, y hay que decir en su honor que se realizan notables y generosos esfuerzos.
La Universidad y los Centros de Investigación tienen como uno de sus objetivos fundamentales también desarrollar la I+D+I intentando aprovechar los fondos de que se disponen. También hay que decir que existen grandes realizaciones y vocaciones volcadas sobre el tema.
La Empresa considera como su arma estratégica de primer orden el conseguir y permanecer en la cabeza de la I+D+I. Es su única forma actual de supervivencia.
El esquema general se puede representar como:
Todos giran alrededor unos de otros produciéndose una gran confusion. Existen relaciones consolidadas en partes de los procesos pero no existe una relación total con la estabilidad necesaria.
Es el momento de establecer organismos que empiecen a ejercer ese liderazgo tan necesario, ya que un liderazgo total es por el momento muy difícil y trabajoso. Se trata de crear sistemas que funcionen y creen nuevos hábitos.
La idea es crear estructuras más ligeras que practiquen las Nuevas Tendencias para conseguir resultados a medio plazo que hagan el efecto multiplicador de otras instituciones y podamos empezar a realizar el cambio.
No deberemos olvidar en esas estructuras la participación ciudadana, fuente de conocimientos básicos.
La propuesta de nuevo esquema podría ser:
La administración a pasado a ejercer el papel de líder por medio de organizaciones ágiles y diferentes a las actuales, es preciso crear estas nuevas organizaciones, de lo contrario el camino seguirá siendo el mismo, complejo, lento y sobre todo independiente entre todos los agentes.
Existen tres velocidades fundamentales, la de la Administración, la del desarrollo organizativo de las empresas y la velocidad tecnológica del entorno. Son de muy diferente rango y si no conseguimos aproximarlas el fracaso es seguro. No es tarea fácil, por la propia concepción de cada una de las grandes estructuras (Administración, Ámbitos de Investigación y organizaciones ciudadanas).
Estas organizaciones como se ha dicho deben ser ágiles, de un tamaño medio, suficiente pero no excesivas. Digamos que el modelo puede ser el de la mediana empresa. Se puede empezar por la pequeña empresa e ir creciendo. Cito el ejemplo de este tipo de empresas por su eficacia comprobada en el desarrollo en general de todos los países.
2. ¿Es posible el cambio?
La UE asumió la responsabilidad más general de estimular y coordinar la investigación. El objetivo en el 2003: Los líderes de la UE acuerdan aumentar el gasto en investigación y desarrollo (I+D) al 3 % del producto interior bruto para 2010.
Por lo tanto el marco general es propiciatorio, deben llegar fondos al sistema. Y además existe la total confirmación de la necesidad de invertir (no gastar) en estos temas.
El problema es cómo hacerlo:
Mi propuesta se basa en descentralizar sin olvidar que debemos trabajar en red, en galaxias de pequeñas empresas independientes pero conectadas entre sí e incluso delegando y repartiendo entre ellas.
Se busca la agilidad, el acercamiento a la velocidad tecnológica, si no, ésta nos comerá. La Sociedad avanzara mas rápido que los servicios para el ciudadano y se producirán desfases todavía mayores que los que ya se producen.
3. Conclusiones
Con este artículo he pretendido actualizar las ideas sobre el concepto Telemedicina y cómo el problema ahora es utilizar todas esas posibilidades tecnológicas, las que existen ya, las que se están investigando ahora y las que vendrán en el beneficio de todos los ciudadanos, en mejorar su calidad de vida.
La nomenclatura sobre todos estos conceptos es muy variada (e-salud, e-cuidados, inteligencia ambiental, etc.) pero los objetivos son los mismos.
La otra gran cuestión es saber organizarnos dentro de estructuras muy complejas. He tratado de marcar una tendencia que creo positiva pero la discusión puede ser inacabable y es bueno que la iniciemos y desarrollemos.
Debemos tener en cuenta que no tenemos mucho tiempo para organizarnos, está viniendo una nueva sociedad habituada al uso de la tecnología y que necesita soluciones a corto plazo.












