Estudios de Evaluación de Telemedicina realizados por la Corporación RAND


Pedro García Fortea
   Doctor en Medicina y Cirugía, Médico Especialista en Medicina Legal y Forense. Máster en Diseño y Estadística en    Ciencias de la Salud. Máster en Alta Dirección Sanitaria. Médico Inspector de la Adm.SS, Jefe de la Dependencia    del Área de Sanidad en Málaga.


Resumen

La División de Salud de la Corporación RAND desarrolla el programa de investigación en política sanitaria más extenso de los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU), habiendo auspiciado la realización de informes de evaluación de Telemedicina. El presente artículo da repaso y referencias de los informes disponibles en internet en esta materia.


La Corporación RAND (www.rand.org) es una organización sin ánimo de lucro dedicada a la investigación, realizando análisis de objetivos y soluciones efectivas dirigidas a los retos con los que los sectores públicos y privados se enfrentan por todo el mundo. Cuenta con una división dedicada a la Salud, que desarrolla el programa de investigación en política sanitaria más extenso de los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU), abarcando materias relacionadas con la calidad de la atención de salud, los costes y la provisión de cuidados, entre otros asuntos. Esta División también ha auspiciado la realización de informes de evaluación de Telemedicina, como el informe elaborado por el Centro de Prácticas basadas en la Evidencia de la Universidad del Sur de California, de Costes y beneficios de la Tecnología de la información en diversos escenarios de atención sanitaria (especialmente pediátrica), que presentamos en el número anterior de nuestra revista.

Por su interés, presentamos referencias acerca de otros informes de evaluación del impacto de la Telemedicina que la Corporación RAND ha publicado (disponibles a través de la página http://www.rand.org/pubs/research_briefs/RB9136/index1.html). Desde esta Entidad se entiende que el sistema sanitario podría beneficiarse de las tecnologías de información como ya hicieron otros sectores industriales, que consiguieron reducir costes y mejorar la calidad a través de importantes inversiones en tecnologías de información.Justifican su propuesta tras la realización de varios estudios, de los que se apuntan sus aspectos más relevantes a continuación.

Se valoró el impacto de las aplicaciones de Telemedicina que integraban fuentes diversas de información (registros médicos electrónicos, sistemas de apoyo a la toma de decisiones, y la orden médica electrónica de entrada para la dispensación de medicamentos), encontrando que los ahorros esperables son enormes en comparación con los costes, al mejorar la eficiencia (con ahorros estimados de 77 mil millones de dólares al año, determinados especialmente por la reducción de las estancias hospitalarias y del tiempo destinado a tareas administrativas, así como por una mayor eficiencia en el uso de medicamentos), aumentar la seguridad (estimando en 200.000 la reducción anual de eventos adversos con medicamentos, y el ahorro de mil millones de dólares), con mejoría del estado de salud (derivado de las intervenciones en prevención de enfermedades y el manejo de enfermos crónicos). Justifican la actuación inmediata de los Estados en relación a las resistencias existentes en el mercado para la implantación de estas tecnologías, que describen en relación a la escasa accesibilidad a estas tecnologías por los proveedores, su pobre conectividad, y la desconexión existente entre quien paga estas tecnologías y quien se beneficiaría de las mismas.

Por otro lado, el pasado mes de mayo se publicó una revisión sistemática realizada en relación a evaluación del impacto de las tecnologías de información sanitarias en la calidad, eficiencia y costes de la atención médica, estudio que fue patrocinado por la Agencia norteamericana para la investigación y calidad en la atención de la salud (AHRQ), así como por el Departamento de los EE.UU de Salud y Servicios Humanos, a través de la Oficina de Prevención de enfermedades y Promoción de la Salud y la Secretaría asistente para Planificación y Evaluación. Resulta oportuno indicar que la AHRQ ha financiado con 166 millones de dólares más de 100 proyectos donde se implementan herramientas de Telemedicina, con un énfasis especial en sistemas comerciales que están siendo usados en escenarios comunitarios de atención de la salud.

En este trabajo se realizó la revisión sistemática de 257 estudios de evaluación que cumplieron los criterios de inclusión, por 2 expertos. La mayoría de los estudios se relacionaban con sistemas de soporte a la toma de decisiones o registros electrónicos. La principal limitación de este trabajo parte del número escaso de estudios cuantitativos, que además son realizados por un número escaso de instituciones (únicamente 9 evaluaron sistemas multifuncionales desarrollados comercialmente, frente al 25% de los estudios procedentes de 4 instituciones académicas acerca de los sistemas desarrollados para su aplicación local). Se concluye que las tecnologías de información pueden mejorar la calidad de los cuidados sanitarios y aumentar su eficiencia, si bien se requiere más evidencia que muestre a los proveedores de salud como adoptar esta tecnología en sus entornos específicos. Esta tecnología puede mejorar la adherencia a las guías de tratamiento médico, reducir los errores de medicación y disminuir el uso de cuidado médico potencialmente innecesario. Se describe como principal área de mejora la relativa a la medicina preventiva, resultando los mayores beneficios observados en la disminución de utilización de cuidados.

Se propone el desarrollo de futuras líneas de investigación dirigidas a demostrar la mejor adopción de estas tecnologías en un amplio rango de escenarios sanitarios en la comunidad, incluyendo la evaluación de los sistemas que están disponibles en el mercado, resultados que deberían presentarse conforme unos estándares que permitan su comparación. También se apunta la dirección de investigación a la definición de los cambios que deberían adoptarse en las instituciones y estructuras de gestión para asegurar el éxito en la implementación de estas tecnologías.