Entendiendo la Inteligencia de la Interacción II
Oscar Barranco Liébana
Director de Innovación. Observatorio de Innovación y Participación. CICE. Junta de Andalucía
Resumen
Segunda parte del artículo sobre nanotecnología, biotecnología, las tecnologías de la información y la neurociencia, y cómo estas tecnologías, construidas a partir de los mismos circuitos neuronales de la mente humana y que contendrán características similares a los organismos vivos, han de ser el valor compartido más importante de la humanidad, ya que la inteligencia que aportará en todos los ámbitos de la realidad, será determinante para dirigir la realidad humana hacia cotas nuevas de excelencia.
La convergencia de la nanotecnología, la biotecnología, las tecnologías de la información y la neurociencia, permitirá acelerar la mejora evolutiva en el aprendizaje, en la comunicación de la persona y en el interfaz hombre-máquina.
Los nuevos métodos de aprendizaje, desarrollados en ambientes virtuales, convertirán los conceptos espaciales, hasta ahora abstractos, en conceptos visuales a través de la sustitución sensorial. De esta manera, la educación facilitará la capacidad de experimentar la realidad, y la información multimedia se integrará cotidianamente en el mundo físico que nos rodea.
Avances en las ciencias cognitivas podrán capacitar por ejemplo la educación nanocientífica, indentificando los mejores caminos para los estudiantes para conceptualizar nanoestructuras y procesos en las etapas avanzadas de su aprendizaje, que de otra manera sería imposible de abordar, lo que causará una nueva y mejor comprensión de la realidad.
Al igual que en la película de Brett Leonard “El Cortador de Césped”, las distintas formas de representación visual de conceptos y de escenarios, podrían estimular la creación de nuevas conexiones neuronales, que fomentarán el desarrollo de la capacidad de aprendizaje y de memoria del cerebro, hacia cotas nuevas de capacidad y potencialidad mental. Las tecnologías convergentes podrían ser utilizadas para mejorar o restablecer la memoria, realizando estimulaciones eléctricas externas (Jiang, Racine, y Turnbull 1997) o infusiones de crecimiento nervioso (Frick et al. 1997).
Las mejoras en el aprendizaje y la comunicación seguirán inevitablemente un camino de alta integración y una funcionalidad mayor. El futuro desafiante nos reta a que la convergencia tecnológica transforme los tres caminos de mejora de la comunicación humana: externa, hombre-máquina, e interna.
Estos caminos deberían posibilitar una solución sistémica más completa para una necesidad específica. Por ejemplo, en la industria militar, las aplicaciones de sistemas complejos a través de ingeniería de sistemas, pueden darnos entre otras, soluciones de visión nocturna, con un enfoque biológico-químico de modificación de fotoreceptores en el ojo, un proyector micro-nano optoelectrónico externo al ojo, o un híbrido entre los dos.
Como vemos, existe una gran capacidad de mejorar nuestros métodos de aprendizaje, para transformar el proceso normal de toma de decisiones. En este aspecto, los buenos decisores1 no serán aquellos que procesen más información o que dedican más tiempo a deliberar, sino aquellos que han perfeccionado el arte de extraer los factores realmente importantes, entre una cantidad desmesurada de variables.
En este sentido, demuestra ser un factor clave la intuición, que lejos de proceder de la casualidad y de la recepción casual de una idea feliz exterior al conocimiento interno de la persona, es generado por los procesos intrínsecos de la producción de ideas y de la inteligencia. Análisis estadísticos y probabilísticos muestran la falta de casualidad existente en la intuición2, respaldando una lógica mental, todavía no relacionada con los procesos normales conocidos.
A lo largo de los distintos análisis y estudios que se han elaborado sobre la intuición, encontramos una semejanza con los procesos de generación de conocimiento que se producen en los circuitos neuronales o en los sistemas de información de la inteligencia artificial. Como citaba Einstein en su autobiografía3 al respecto:
“¿Que es en realidad pensar? Cuando, como consecuencia de la recepcion de impresiones sensoriales, surgen imagenes de la memoria, esto aun no es pensar. Cuando tales imagenes forman series, cada uno de cuyos miembros provoca la aparicion de otro, tampoco esto es pensar. Mas cuando una de aquellas imagenes se repite una y otra vez en muchas de esas series, entonces dicha imagen se convierte, en virtud de su recurrencia, en un elemento ordenador al conectar entre si series que de suyo no guardan relacion alguna. Un elemento tal se convierte en herramienta, en concepto. Pienso que la transicion de la libre asociacion o soñar al pensar viene caracterizada por el papel mas o menos dominante que en ello desempeñe el concepto. En realidad no es necesario que un concepto vaya ligado a un signo sensorialmente perceptible y reproducible (palabra); pero si de hecho lo esta, entonces el pensamiento se torna comunicable.”
Podemos deducir que el pensamiento para Einstein se circunscribe en torno al concepto de intuición en términos análogos, ya que como muestra en su autobiografía, enlaza el concepto de pensar, trascendiendo las deducciones de la lógica elemental, con la representación de conceptos repetitivos que sirven como nexos de unión entre las ideas para generar nuevo conocimiento. Por esta razón, afirmaba con cierta frecuencia que “Lo único realmente valioso es la intuición”.
La intuición puede ser el vehículo más rápido y directo en conocer espontáneamente una realidad a través de la experiencia humana, formada a través del conocimiento consciente e inconsciente instaurado en el interior de la mente. Este conocimiento inconsciente puede provenir de algún proceso de comunicación mental, ciertamente considerado como caótico y complejo, como es el estado de la fase REM (Rapid Eye Movement) del sueño, donde se estima que puede ser uno de los más creativos4, en donde la recombinación de elementos cognitivos de manera caótica y espontánea, produce configuraciones novedosas mediante la aportación de información nueva, que termina en la generación de nuevas ideas.
Encontramos en la intuición una analogía exacta a los procesos del conocimiento intercambiado en sistemas complejos, ya que la resultante de la intuición humana proviene de la interacción de más variables que la lógica mental podría abarcar en sus silogismos, pero que en la actualidad, los sistemas complejos neuronales desarrollados a través de inteligencia artificial pueden manejar con cierta facilidad.
La aparición de situaciones y circunstancias en la vida diaria, representan ecuaciones de multitud de variables, en áreas tales como el comportamiento, el aprendizaje, la economía, la ciencia, la tecnología, etc, y donde a veces la intuición representa la solución de una ecuación multidimensional sin solución aparente por la lógica mental, aunque sí como producto de la interacción integral del conocimiento humano, consciente o inconsciente.
Por este motivo, consideramos la intuición como una herramienta fundamental en la era del conocimiento, cuyo entrenamiento debería ser fortalecido y su análisis debería ser estudiado con más profundidad, con un papel más relevante cuanto más complejo se hace el análisis de las variables existentes en los estudios e investigaciones a realizar.
La innovación resulta de un proceso análogo a la intuición. La resolución innovadora a problemas y retos, se genera como consecuencia de la interacción y combinación nueva de variables y de conocimiento que influencian notablemente en el problema. Por esta razón, la innovación, se origina más frecuentemente en áreas intensivas de conocimiento, por la facilidad que existe en la interconexión del conocimiento y de las ideas provenientes de áreas distintas, y muchas veces complementarias.
Evaluando una perspectiva de futuro, los nuevos paradigmas de la comunicación (mente-mente, mente-máquina-mente, grupo) podrían ser realizados entre 10 y 20 años. La ingeniería neuromórfica puede permitir la transmisión de pensamientos y señales de biosensores del cuerpo humano a dispositivos para el procesamiento de señales. Ordenadores ponibles con potencia similar al cerebro humano, podrán actuar como asistentes personales o brokers, suministrando una información de valor optimizada para cada usuario. La comunicación visual podría complementar la comunicación verbal, a veces sustituyendo el lenguaje hablado, cuando la velocidad es una prioridad o para mejorar el discurso cuando se necesita explotar al máximo las capacidades mentales.
El conocimiento se construye irremediablemente a través de la comunicación e intercambio de experiencias e ideas. Por esta razón, la sociedad de la información en donde vivimos, requiere de una comunicación interactiva y estructurada para poder construir las bases del conocimiento colectivo, no solo para facilitar el aprendizaje individual, sino para construir la estructuración específica del conocimiento que facilite la aceleración de la innovación, y por tanto, de sus más positivas consecuencias.
Las redes de información existente en el mundo, construidas de forma análoga a los circuitos neuronales para gestionar todo el conocimiento que se produce en el mundo, capacitarán a las personas a tratar la realidad de una manera más inteligente.
Aún así y a pesar de la habilidad que tenemos hoy en día de recolectar información y datos sobre la naturaleza, tenemos en la actualidad una crisis a nivel general en casi todas las áreas científicas, más acentuadamente en la biotecnología, ya que poseemos una información completamente desorganizada que no aumenta la comprensión del mismo.
De la interacción de todo el conocimiento generado por las personas, se podría crear un sistema complejo y estructurado, asegurando que el equilibrio de tal sistema se mantendría en tanto más cerca esté de su muerte, es decir, más cerca esté del cambio. Este sistema se asemejaría a la esencia del mito del ave Fénix, es decir, de su muerte nacería de nuevo, cobrando vida a través del cambio y de la regeneración esencial. De no ser así, la permanencia y la constancia serían las causas de su desaparición.
La capacidad que proporcionará esta estructuración del conocimiento, permitirá manejar de una manera más inteligente empresas, gobiernos, mercados, etc, por lo que la regulación y funcionamiento de dichas infraestructuras del conocimiento habrá de ser el poder más importante existente en el mundo, y a la misma vez, el valor democrático mejor compartido y a la vez construido por todas las personas.
Por todo ello, concluimos que la gestión de estas tecnologías, construidas a partir de los mismos circuitos neuronales de la mente humana y que contendrán características similares a los organismos vivos, ha de ser el valor compartido más importante de la humanidad, ya que la inteligencia que aportará en todos los ámbitos de la realidad, será determinante para dirigir la realidad humana hacia cotas nuevas de excelencia, siempre hacia los intereses de los…ciudadanos?
Referencias Bibliográficas
- Inteligencia Intuitiva. Malcolm Gladwell.2005. Ed. Taurus.
- Randomness and Coincidences: Reconciling Intuition and Probability Theory. Thomas L. Griffiths & Joshua B. Tenenbaum. Department of Psychology. Stanford University. Stanford, CA 94305-2130 USA
- Notas autobiográficas. Open Court Publishing Company.1991.
- Hobson, J.A. 1999. Consciousness. NY: Scientific American Library. pg. 45












