La eSalud: una Fuerza que debe multiplicar Recursos, no dividirlos
Director revistaesalud.com
Director Centre for eHealth Innovation
Mirar al futuro es para muchos un reto y para otros una osadía. Están los que piensan que todo lo que sea intentar intuir lo que va a suceder es hacer “ciencia ficción” o peor aún “futurología” propia de charlatanes. Es cierto que si volviésemos a las famosas películas creadas en el siglo XX sobre “el mañana”, descubriríamos que en ninguna de ellas aparecen los habitantes de una ciudad hablando por doquier mediante teléfonos móviles; ni tampoco navegando por el ciberespacio con algo parecido a la Web. Por el contrario, tampoco vemos hoy esos utilitarios voladores que según otras creaciones literarias y cinematográficas tendríamos que tener flotando delante de casa.
Sin embargo, no es menos cierto que autores como Julio Verne, Isaac Asimov, Carl Sagan o H.G.Wells, han influido de forma importante en muchos científicos actuales en el momento de planificar sus proyectos de investigación o enfocar sus experimentos. Muchos científicos de la NASA, y de otros grandes centros de investigación, reconocen abiertamente admirar series como Viaje a las Estrellas (Star Trek, en inglés) o la Guerra de las Galaxias (StarWars), y recurrir a clásicos del cine como Viaje Alucinante (Fantastic Voyage) cuando la inspiración les flaquea.
Para intuir lo que está por venir sigue siendo necesario observar a aquellos otros que han hecho ya del futuro su presente. Muchas de las cosas que creemos estar inventado pueden estar ya funcionando bien en otro lugar o en otro sector, o ya han sido descartadas por su alto coste o inutilidad demostrada. Abordar proyectos, con dinero público, sin antes realizar un exhaustivo ejercicio de prospección, es una severa irresponsabilidad. En el momento actual, estamos viviendo un resurgir de las iniciativas llamadas “de Telemedicina”, que por ejemplo en España están siendo estimuladas desde la publicación del llamado Plan Avanza a través de su programa “Sanidad en Red” y que tiene por objetivo “desarrollar un sistema de identificación de pacientes interoperable que facilite el acceso a la asistencia sanitaria, la continuidad asistencial y la movilidad de los ciudadanos dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS)”.
Mediante la cooperación entre el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio se plantean servicios como:
- Una historia clínica electrónica, accesible desde cualquier centro de atención, para facilitar la atención a los ciudadanos en cualquier punto del SNS.
- Una receta electrónica, que permita poder prescribir en un solo acto todos los medicamentos que necesite el paciente y en la cantidad que los necesite de forma que no sea necesario volver a acudir al centro de salud sólo por cuestiones burocráticas.
- Citas por Internet intercentros.
- Telemedicina para potenciar sistemas de asistencia remota, teleconsulta y telediagnóstico para la atención sanitaria en zonas con amplia dispersión geográfica de la población o con escasez de especialistas y, en general, para mejorar la coordinación entre atención primaria y especializada.
Para alcanzar los objetivos marcados se prevé desarrollar una infraestructura básica, con equipamiento y servicios asociados a los agentes del SNS, y un nodo central o plataforma de comunicaciones alojada en el Ministerio de Sanidad y Consumo para el intercambio de información e integración de los distintos sistemas regionales. Su ejecución será realizada mediante acuerdos bilaterales de cooperación entre la Sociedad Estatal Red.es y cada Comunidad Autónoma.
Esta iniciativa tan importante presenta una oportunidad de oro para sondear lo existente y realizar adecuados estudios coste-efectividad, así como también para que cada organización evite la tentación de dejar su impronta mediante la búsqueda de lo que puede ser diferente y “pionero”, antes que lo ya contrastado en su utilidad o descartado por lo contrario. En particular tememos que termine dominando la clásica “telemedicina”, con el riesgo de dividir, no de multiplicar, los recursos limitados disponibles. Si alguien quiere profundizar la razón de esta afirmación, lo invitamos a revisar los editoriales previos y los artículos relacionados con la telesalud asíncrona:
- Telemedicina asíncrona: ¿Una amenaza o la salvación del sistema sanitario en la era de la e-Salud?/ Julio Lorca Gómez, Alejandro R. Jadad
- Hacia un uso racional de la eSalud. Ejemplo sobre telemedicina asíncrona/ A.J. García de Linares, D. Reche Martínez, M. Dominguez Hidalgo
- Consulta Teledermatología/ Dr. Silvestre Martínez, Dr. Vicente Crespo
- Evaluación Económica en Telemedicina Clínica/ Pedro García Fortea, Julio Lorca Gómez
- Mejora de los Procesos Asistenciales Mediante 'Asistencia Remota'. Proyecto del Hospital La Fe de Valencia/ Vicente Gil Suay
En consecuencia, proponemos desde aquí distinguir entre dos actividades diferenciadas que no se deben mezclar. Para no reinventar la rueda 17 veces, existe a modo del “oráculo de Delfos” del siglo XXI, herramientas como Google. Es sólo necesario mirar a través suya, para descubrir que en el mundo hay mucha gente pensado al mismo tiempo o antes que nosotros. Por ejemplo, la historia digital única del paciente, fue diseñada por el Instituto Regentrief implantada hace décadas en el estado de Indianápolis; allí mismo donde hace unos años se erigió también el primer gran hospital digital del mundo: el Indiana Heart Hospital. Así, es obligado revisar los trabajos de maestros como el Dr. Overhage que recibió el premio americano a la excelencia por la creación del Regenstrief Medical Record System y que fue la base del la primera gran historia clínica compartida que unía farmacias, hospitales, centros de salud, centros de atención social, etc. Igualmente podemos decir de trabajos como los iniciados hace muchos años por el profesor Peter Szolovits en el Laboratorio de Ciencia Informática del MIT, denominado el Ángel de la Guarda. El oráculo también permitiría ver como el público esta cada vez jugando un papel más activo para transformar a la sociedad, a través de innovaciones que ya comienzan a tocar al sector sanitario, como las que están alimentando a la Web 2.0, facilitando la creación de redes sociales a través de Skype, Wikipedia o MySpace, y prometiendo cambios liderados por nuestros hijos, a quienes no debemos seguir excluyendo de nuestros planes, conceptuales y operativos.
Si alguien, por el contrario desea crear economías de escala y saltar al siglo XXI en forma eficiente, le invitamos a revisar, antes de ello, espacios de prospectiva en lengua Castellana como la publicación Tendencias 21 (http://www.tendencias21.net/) o en lengua inglesa como la creada por Ray Kurzweil (http://www.kurzweilai.net); uno de los mayores expertos mundiales en prospectiva y autor de libros como “La era de las máquinas espiriuales” o el mas reciente “The Singularity is near” (aún no traducido al Castellano).
De esta forma, quedarán satisfechos los “pioneros”, dejando que los prácticos puedan avanzar a mayor velocidad… a ser posible de forma conjunta.












