Grado de Implementación de las Tecnologías de la Información de la Salud en los EE.UU. de Norteamérica


Pedro García Fortea
   Doctor en Medicina y Cirugía, Médico Especialista en Medicina Legal y Forense. Máster en Diseño y Estadística en Ciencias de la Salud. Máster en Alta Dirección Sanitaria. Médico Inspector de la Adm.SS, Subdelegación del Gobierno en Málaga.


Los EE.UU de Norteamérica (EE.UU) destinaron durante 2003 el 15% de su PIB a la atención sanitaria (cuando la mediana del citado valor para los países que integran la OCDE era de 8,4%), previendo su incremento hasta el 16,5% en 2006 y hasta el 20% en 2015, Además, tal nivel de gasto no se corresponde necesariamente con una mayor provisión de recursos (EE.UU dispone menos personal médico y de enfermería o menos camas por habitante, que la mediana de la OCDE), ni procura los resultados en salud esperados (la mortalidad prematura duplica en los EE.UU la media de la OCDE) 1, con una escasa adherencia a los procesos recomendados de cuidado básico (únicamente recibirían el cuidado recomendado en torno al 55% de los pacientes) 2.

En el escenario descrito, no resulta extraño el interés que suscita la adopción de las tecnologías de información de la salud (TIS) para controlar el gasto sanitario. Como muestra de lo anterior, el artículo más leído entre los publicados durante 2005 por la revista Health Affairs (con 40.263 revisiones durante 2006,) se relaciona con la capacidad de los sistemas electrónicos de registro médico (SERM) para producir ahorros en eficiencia y seguridad estimados entre 142 y 371 mil millones de dólares norteamericanos ($) durante los próximos 15 años. Para examinar ampliamente los beneficios potenciales para la salud y las ventajas financieras de la TIS, este artículo comparó su empleo en el cuidado médico con el realizado en otros sectores industriales. Estimó los ahorros y costes potenciales de la adopción extensa de los sistemas electrónicos de registro médico (SERM), modelizando los importantes beneficios en salud y seguridad, y concluyendo que la puesta en práctica efectiva y el establecimiento de una red de SERM podrían ahorrar eventualmente más de 81 mil millones $ al año (a través de la mejora de la eficiencia y seguridad del cuidado médico). Además, la prevención y gestión de la enfermedad crónica mediante las TIS podría eventualmente duplicar esos ahorros, mientras aumenta la salud y otras ventajas sociales. Sin embargo, se consideraba poco probable que lo anterior ocurra sin cambios relacionados al sistema del cuidado médico. Como barreras para su adopción se incluyen sus altos costes, la carencia de certificación y estandardización, los temores acerca de la privacidad, y una desconexión entre quién paga los SERM y quién se beneficia de ellos 3.

Aunque sin disponer de evidencia de que las iniciativas con las TIS hayan sido rigurosamente evaluadas, muchos países industrializados comenzaron su implementación convencidos tanto del ahorro de costes como del aumento de la calidad, destinando fondos públicos a tal objeto con la condición de que los tales sistemas pudieran interconectarse. En el proceso de adopción de las TIS, se estima que EE.UU partiría con un retraso de 12 años en relación a dichos países. Además, este desfase podría aumentar al carecer de un sistema nacional de TIS, resultando insuficiente la Oficina del Coordinador Nacional para las TIS (ONCHIT en inglés, creada en abril de 2004), mientras se estima que para lograr una red nacional de TIS precisarían 156 mil millones de $ en el capítulo de inversiones de capital durante un periodo de 5 años, así como 48 mil millones de $ en costes operativos. Mientras, otros países implantan redes de TIS, como Alemania (desde 1993, completada en 2006), Canadá (esperando disponer los registros médicos electrónicos de la mitad de su población a finales de 2009), o Reino Unido (el NPfIT es el sistema más ambicioso, comprendiendo un registro integrado de cuidados, un sistema de cita electrónica, un sistema de prescripción electrónica, con infraestructura y redes accesibles para la mayoría de los proveedores de servicios en 2014), Noruega o Australia (con al menos 6 años de adelanto sobre los EE.UU) 1.

A pesar de su demostrada efectividad, los sistemas de soporte para la decisión clínica (SDC) no son usados ampliamente en los EE.UU. La hoja de ruta para la Acción nacional sobre SDC, publicada en junio de 2006 por la Asociación Informática Médica de los EE.UU 4, identifica objetivos estratégicos para alcanzar la adopción generalizada de los SDC, estructurados en 3 pilares:

  1. Disponer del mejor conocimiento cuando resulte necesario: Comprende la representación del conocimiento clínico y las intervenciones de SDC en formatos estandarizados (interpretable tanto por personas como por máquinas), además de la recogida, organización y distribución del conocimiento clínico y las intervenciones de SDC en uno o más servicios desde los que los usuarios puedan rápidamente encontrar el material específico que necesiten y lo puedan incorporar a sus propios sistemas de información y procesos.
  2. Alta adopción y uso efectivo: Contempla las barreras políticas, legales y financieras, crea un soporte adicional para la adopción generalizada de SDC, además de mejora la adopción clínica y uso de las intervenciones de SDC ayudando al conocimiento clínico y a diseñar sistemas de SDC por los productores e implementadores de sistemas de información, además de identificar y diseminar las mejores prácticas en SDC.
  3. Mejora continua del conocimiento y los métodos de SDC: Para ello evaluaría la experiencia nacional con SDC mediante la captura, organización y examen sistemáticos de los sistemas existentes, compartiendo lecciones aprendidas y compartiéndolas para aumentar la implementación de las mejoras prácticas. Por último, se avanzaría el conocimiento sobre guías de cuidado mediante la incorporación de los datos disponibles en SERM interoperables para aumentar el conocimiento clínico y mejorar la gestión de la salud.

Igualmente, se propone una arquitectura orientada al cliente (SOA) que facilite el logro de dichos objetivos 5. Dentro de dicha estructura se implementarían los SDC a través de la orquestación de servicios de software independientes cuyos interfaces serían estandarizados por el Grupo de gestión de objetos y el Nivel de salud 7 (HL7) a través de su alianza Proyecto de especificación de servicios de atención de la salud (HSSP). Los servicios centrales dentro de la estructura incluyen el servicio de soporte para la decisión HSSP, el servicio de tecnología común HSSP, y el servicio para la recogida, localización y puesta al día HSSP. Los autores destacan una serie de factores que permitirían la adopción generalizada de sistemas robustos para la SDC (en un plazo de 10 a 15 años), como sería la adopción creciente del pago por acto por los aseguradores, un conjunto creciente de evidencia acerca de su capacidad para mejorar la atención, y el deseo del gobierno federal de financiar proyectos a gran escala destinados a mejorar la calidad y eficiencia de la atención de la salud a través de las tecnologías de información.

En lo relativo a su disponibilidad, durante 2005 se estimaba que aproximadamente el 24% de los médicos de EE.UU empleaban SERM en un entorno ambulatorio, mientras el 5% de los hospitales disponían de entrada automatizada de órdenes médicas (EAOM, que comprende las notas de los proveedores, la visión de resultados analíticos o radiológicos, y la prescripción electrónica) 6. Encuestas más recientes mostrarían un ligero aumento en la disponibilidad de SERM por los médicos (28,8%), siendo escasos (menos del 14%) los que dispondrían de SDC o EAOM. Igualmente, serían los médicos que disponen de más medios los menos reticentes a la adopción de las TIS para mejorar la atención sanitaria 7.


Referencias

  1. Anderson GF, Frogner BK, Johns RA, Reinhardt UE. Health care spending and Use of Information Technology in OECD Countries. Health Aff 2006; 25(3):819-31.
  2. McGlynn EA, Asch SM, Adams J et al. The quality of health care delivered to adults in the United States. N Eng J Med 2003; 348(26):2635-45.
  3. Hillestad R, Bigelow J, Bower A, Girosi F, et al. Can Electronic Medical Record Systems transform health care? Potential Health Benefits, Savings, And Costs. Health Aff (Millwood) 2005; 24(5):1103-18.
  4. Osheroll JA, Teich JM, Middleton B, Steen EB, Wright A, Detmer DE. A Roadmap for National Action on Clinical Decision Support. J Am Med Inform Assoc. 2007; 14(141-145).
  5. Kawamoto K, Lobach DF. Proposal for Fulfilling Strategic Objectives of the U.S. Roadmap for National Action on Decision Support through a Service oriented Architecture Leveraging HL7 Services. J Am Med Inform Assoc. 2007; 14(146-155).
  6. Jha AK, Ferris TG, Donelan K et al. How common are Electronic Health Records in the United States? A Summary of The Evidence. Health Aff 2006; 25:w496-w507.
  7. Simon SR, Kaushal R, Cleary PD et al. Physicians and Electronic Health Records. A statewide survey. Arch Intern Med. 2007; 167:507-12.


¿Cómo citar este artículo?