Revista eSalud

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Telemedicina y sus aplicaciones en las Enfermedades Respiratorias

Jaime Corral Peñafiel
   Servicio de Neumología. Hospital San Pedro de Alcántara. Cáceres

Amparo Gómez Espárrago
   Servicio de Neumología. Hospital San Pedro de Alcántara. Cáceres

Fernando Masa Jiménez
   Servicio de Neumología. Hospital San Pedro de Alcántara. Cáceres


Resumen

Aplicaciones de la Telemedicina y la eSalud a la Neumología: teleconsulta neumológica, Telespirometría forzada, telemonitorización o televigilancia en domicilio, telerehabilitación respiratoria y teleducación para la salud. Teleformación continuada.


1. Concepto de Telemedicina

Cuando hablamos de telemedicina, se puede pensar en una tecnología novedosa y complicada introducida recientemente en los últimos años en el campo sanitario, produciendo en este sentido un mecanismo de defensa en forma de rechazo ante la llegada de algo tan sofisticado. Nada más lejos de la propia realidad.

Aún sin saberlo, probablemente muchos de nosotros ya hemos realizado telemedicina sin darnos cuenta. ¿Cuántas veces nos habrán consultado sobre alguna enfermedad, cierto familiar o amigo a través de la línea telefónica? o ¿cuántos problemas habremos compartido con algún colega mediante el teléfono? Pues bien, esto tan sencillo como resolver ciertas dudas médicas a distancia por medio de la línea telefónica también es telemedicina. No obstante, hoy en día existen grandes posibilidades en el campo de la telecomunicación y telemática. Son numerosas las herramientas con las que poder realizar telemedicina actualmente. Estas herramientas han cambiado a lo largo del tiempo, pero el concepto de telemedicina o medicina a distancia no lo ha hecho, definiéndola en la práctica como la aplicación de las tecnologías de la información y telecomunicaciones con la finalidad de proporcionar servicios médicos bien sean asistenciales, de formación médica continuada o educación para la salud, independientemente de la distancia y de donde se encuentre el paciente con su historial clínico, el profesional sanitario o de la variable temporal.

La evolución que la telemedicina ha sufrido a lo largo de las últimas 5 décadas, se puede caracterizar como etapas sucesivas de altibajos.

Recientemente en España, han sido importantes los impulsos dados a la telemedicina desde el desaparecido INSALUD (3) hasta las comunidades autónomas de Extremadura, Galicia, Andalucía, Canarias, Cataluña y Madrid entre otras. Fiel reflejo de esta situación nacional motivó el origen de la Red Nacional de Telemedicina (redes temáticas de investigación corporativa) auspiciada por el Instituto Carlos III de Madrid y el fondo de investigaciones sanitarias G03/117, conformada por 13 grupos españoles multidisciplinares de diferentes comunidades autónomas que cooperan y trabajan conjuntamente, mencionando al servicio de Neumología del Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres, como representante extremeño en dicha red (4).

Si analizamos las prestaciones sanitarias que la telemedicina nos brinda, no sólo en el ámbito de las enfermedades respiratorias, podemos contemplar ésta desde cuatro puntos de vista, bien sea realizada de forma sincrónica o en tiempo real o bien de forma asincrónica o diferida:

Asistencial

Sin duda, es la aplicación más importante, acercando al ciudadano la atención especializada en forma de consulta telemática allá donde esté su centro de salud y evitando en la mayoría de los casos el desplazamiento y derivación de pacientes desde su centro de salud al ámbito hospitalario.

Formación Médica o Sanitaria Continuada

Esta faceta de la telemedicina, está cobrando auge en los últimos años. Se ofertan cursos de formación de forma individual en el domicilio de cada uno, mediante códigos de acceso que permitan realizar éste, o bien de forma grupal, reuniendo en el centro de salud donde trabajan, a los profesionales para un curso presencial de forma periódica desde un servidor remoto, que puede ser el hospital.

Educación para la Salud

Con esta posibilidad, podemos apoyar a atención primaria desde el ámbito hospitalario en materia de educación sanitaria a la población o a pacientes con una determinada patología. Así, sería factible realizar talleres a través de telemedicina, con grupos de pacientes que tengan tratamientos o dispositivos de inhalación respiratorios, dispositivos de colostomías, etc. Asimismo se puede reunir a personas con determinadas enfermedades respiratorias, cardiovasculares, etcétera y hablar sobre éstas de forma monográfica, ayudando así a conocer mejor su enfermedad y revirtiendo seguramente en un mejor control de la misma. De otra forma y disponiendo de un correo electrónico podemos ayudar a nuestros pacientes sobre dudas que surjan a lo largo de la historia natural de su enfermedad o incluso garantizarles en ciertos casos, segundas opiniones médicas.

Investigación

Nuevos servicios sanitarios utilizando telemedicina se están aplicando en nuestro país, debiendo tener en cuenta, el papel investigador que esta experiencia puede suponer tanto en el campo de diagnóstico como de tratamiento de ciertos procesos. Algunas líneas de investigación en este campo son, la historia clínica electrónica, modelaje matemático de escenarios teleclínicos como programas de enfermos respiratorios crónicos, diseño de espirometrías telemáticas, etc.

Si queremos establecer un servicio sanitario basado en telemedicina, debemos tener en cuenta que para su aplicabilidad traslacional sanitaria se ha de transmitir texto, imagen estática (fotografías), imagen dinámica (video) y audio.


2. Aplicaciones de la Telemedicina a la Neumología

Si observamos las experiencias existentes en la literatura en el campo de las enfermedades respiratorias y telemedicina, nos remontamos al año 1967, publicándose probablemente la primera experiencia de telemedicina en este campo por Lota MJ (5) el cuál, utilizó un espirómetro portátil vía radio para realizar estudios telemétricos de ventilación pulmonar. Posteriormente, existe un paréntesis y es en los años 80 cuando se vuelve a investigar en el área respiratoria con trabajos sobre conexión a servicios de función pulmonar vía satélite o mediante conexión telefónica (6,7).

A partir de la década de los 90, se investiga acerca del control de pacientes asmáticos en domicilio tanto en edad infantil como en adultos y con espirómetros portátiles y soporte telefónico (8). Asimismo se investiga y aplica programas de control de pacientes con EPOC y no EPOC en el domicilio, con diversos estudios al respecto que demuestran que el manejo y control de la enfermedad mejora con la ayuda de soporte telefónico, computadoras de bolsillo tipo palmtop o espirómetros portátiles conectados telemáticamente y todo ello con una buena aceptación por parte de los pacientes (9-12).

La mayoría de los estudios desarrollados en telemedicina sobre las enfermedades respiratorias, se han concentrado en el control espirométrico de dichas enfermedades y de forma telemática, del control domiciliario de pacientes y en aspectos de teleformación para enfermería sobre cuidados respiratorios pero pocos estudios se han centrado en la consulta de pacientes a través de telemedicina.

De forma general la telemedicina nos puede ayudar en los siguientes campos de actuación o aplicaciones prácticas:

2.1. Teleconsulta neumológica

Esta consulta se puede entender desde varios puntos de vista. Puede existir una teleconsulta donde el propio médico de atención primaria efectúa una consulta (sincrónica o asincrónica) al neumólogo situado en el hospital.

También puede existir una consulta telemática donde el paciente y especialista hospitalario establecen una comunicación “on line” a través de una videoconferencia, previa derivación por parte de su médico de familia. Este tipo de consulta sería la más parecida a una consulta tradicional.

Finalmente puede existir un tipo de consulta donde el paciente a través de la línea telefónica tradicional o por telefonía móvil o incluso a través de internet vía email contacta con un facultativo y expone su problema para ser resuelto.

Diversas experiencias existen en la literatura acerca de la creación de una teleconsulta en neumología, abarcando un espectro desde consultas al médico referente a través de mensajería de móviles para control de determinadas enfermedades como el asma bronquial (13), hasta experiencias de consultas telemáticas con soporte digital de radiografías y conexión vía email, mostrando la eficacia en la resolución de los casos clínicos (14).

Nuestro grupo, ha desarrollado un sistema pionero de teleconsulta neumológica integral, que engloba dos exploraciones complementarias básicas en el estudio de pacientes respiratorios, la radiografía de tórax y la espirometría forzada (15,16,17). Dicho sistema fue diseñado con herramientas para realizar consultas de forma muy similar al sistema tradicional, manteniendo en todo momento una entrevista con el paciente mediante videoconferencia y proporcionando así mayor comodidad al usuario y profesional. Como punto de partida inicial, realizamos un modelaje matemático con la herramienta informática ARIS, del circuito asistencial que los pacientes podrían hacer entre el centro de salud, telemedicina y el servicio de neumología hospitalario. Estudiamos el material que debíamos emplear y establecimos finalmente el calendario de teleconsulta semanal.

El material empleado para la elaboración de la teleconsulta fue:

Hardware para centro de salud y hospital (Figura 1)

  • Monitor homologado (Clinton-Medical®), de lectura de radiografías en formato DICOM, resolución de 1200 x 1600 píxels y escala grises de 32 bits
  • Red física: banda ancha tipo RDSI (4 canales x 128 kbps) simétricos (LAN)
  • 2 Brouter Cisco 2600®, 2 Hub/Switch, 2 webcam autónomas Sony® PCS-1P
  • 2 monitores de T.V. de 29 pulgadas Phillips® y un video-recorder Phillips®
  • Dos ordenadores (Dell®) de doble procesador con dispositivos SCSI.
  • Cableado UTP CAT5 con conectores RJ-45
  • Impresora-escáner de documentos-fotocopiadora-fax de HP®
  • Escáner de radiografías TM-64, de alta resolución para digitalización de placas
  • Espirómetro VMAX (Sensor Medics®) y jeringa de calibración
  • Fonendoscopio telemático de Welch Allyn®


Software:

  • Sistema operativo Windows 2000 Professional Server
  • Remote Administrator, empleado para conectar los dos centros
  • Sistema gestor de base de datos de Microsoft Access, cuyo lenguaje de implementación o script se realiza mediante php y sentencias SQL a la base de datos, Pack FoxServ (Apache, Php, MySQL). Con dichas herramientas se almacenan los datos en forma de historia clínica electrónica vía web.
  • Aplicación Xscan, para escasear, enviar y almacenar las radiografías
  • Aplicación VMAX para realizar y almacenar las espirometrías.

Los recursos humanos disponibles para establecer la teleconsulta neumológica están dentro de un proceso asistencial normal de un sistema sanitario. Se necesita para pasar la teleconsulta el día indicado que un neumólogo del servicio pase esta consulta telemática el día o las horas establecidas y un enfermero o técnico capacitado realice la prueba funcional respiratoria y se encuentre presente a la hora de realizar la teleconsulta en el centro de salud. Además debemos incorporar el soporte de ayuda técnica del departamento de informática del propio hospital ante problemas eventuales que surjan.

Inicialmente se planteó realizar la teleconsulta 1 vez por semana, pero posteriormente y de forma gradual se ha ido incluyendo diversas actividades de telemedicina a lo largo de la semana (teletabaco, ampliación de la teleconsulta, teleformación continuada, Teleducación sanitaria, investigación en telespirometría, telesueño, etc) a fin de optimizar recursos y dar mayor cartera de servicios en telemedicina. El circuito establecido para esta teleconsulta desde su inicio hasta su fin viene reflejado de forma esquemática en la Figura 2.

Cuando el paciente consulta a su médico de familia por unos síntomas, decidirá éste según criterios de derivación, si procede o no consultar al servicio de neumología. Si procede consultar, se le pide consentimiento al paciente para ser derivado por telemedicina o por el contrario de forma tradicional. Para ello rellena un formulario de derivación. El día y la hora establecida el paciente acude con su formulario a su centro de salud, donde en primer lugar le efectuarán una radiografía de tórax. A continuación se dirigirá a la sala de telemedicina donde un enfermero le recibe, y le escanea la radiografía para ser enviada al servidor. Posteriormente irá introduciendo los datos del formulario del médico de familia en la historia clínica electrónica vía web. A continuación y tras explicar la prueba de espirometría forzada se efectuará la misma con test broncodilatador, hecho que se visualiza en directo (on line) en el centro servidor, pudiendo observar toda la maniobra sin sufrir ningún retraso de señal. A continuación y a la vez que se informa la radiografía y la espirometría por parte del neumólogo, se realiza la entrevista y exploración con el paciente a través de videoconferencia y finalmente se emite un informe médico por ordenador que el paciente lo recibe en cuestión de minutos.

Entre los resultados más relevantes encontrados con este tipo de teleconsulta destacamos el gran porcentaje de consultas de alta resolución elaboradas (82%), la similitud de diagnósticos realizados de una forma general y desde su instauración hace 3 años tras el análisis de las primeras 800 teleconsultas realizadas por este sistema en comparación con el sistema tradicional, siendo las patologías más prevalentes el asma bronquial, EPOC y Apneas del sueño, el alto grado de satisfacción (93%) de los usuarios con este sistema (encuesta validada de satisfacción) y el porcentaje elevado de pacientes que no precisaron ir a consultas del hospital, siendo estudiados por este sistema (90% de desplazamientos evitados)(14).

Cabe mencionar dentro de esta aplicación de teleconsulta en neumología, la creación de una consulta monográfica en Tele-Tabaquismo, siendo éste uno de los problemas más demandados hoy en día por los pacientes y estableciéndose como uno de los problemas más importantes de salud de la población española.

Numerosas encuestas muestran que cerca del 70% de los fumadores afirman que les gustaría dejar de fumar. La educación sanitaria, las políticas de sanidad pública y los programas de difusión de la información son componentes vitales del esfuerzo conjunto para la cesación del tabaquismo. Como enfermedad crónica, el tabaquismo debe afrontarse de forma conjunta y protocolizada en los centros de salud por los médicos de Atención Primaria, y las Unidades especializadas de Tabaquismo, o en su defecto un neumólogo con experiencia. En el primer nivel asistencial se centraría fundamentalmente este abordaje del tabaquismo, en la Intervención mínima con consejo médico personalizado y adecuado según las características y actitud del fumador ante la fase de abandono y no obstante los índices de abstinencia obtenidos con esta intervención mínima se pueden duplicar o triplicar con el empleo de la terapia farmacológica. Las intervenciones más intensas y selectivas, con seguimiento, conjunto entre atención primaria y especializada provocarían una mayor motivación para el cambio y lograrían mayores tasas de éxito.

Desde el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres realizamos apoyo a atención primaria en tabaquismo en forma de teleconsulta de tabaquismo más especializada (18). Aprovechando el sistema implantado de teleconsulta de neumología comentado anteriormente, los pacientes se citan en un lugar remoto, en este caso el centro de salud (previa derivación del médico de familia) y se les ve en directo a través de un sistema de videoconferencia desde el hospital. Tras los pasos habituales de una consulta tradicional y realizando test específicos de tabaquismo, se realiza cooximetría en el centro de salud entre otras exploraciones y posteriormente se envía el informe al paciente con diagnóstico y tratamiento oportuno.

Con esta reciente y pionera experiencia, tras un año de seguimiento conseguimos resultados comparables a una consulta de deshabituación tabáquica tradicional, añadiendo comodidad y satisfacción a los usuarios cuando se realizan las revisiones médicas frecuentes y periódicas, ya que evitamos desplazamientos al hospital.

2.2.Telespirometría forzada

Quizá sea en esta aplicación, donde más se haya investigado en telemedicina respiratoria. Se ha estudiado acerca de cómo los espirómetros portátiles en el domicilio del paciente son capaces de transmitir datos funcionales con criterios de aceptabilidad y reproducibilidad, para el control de determinadas enfermedades respiratorias como el asma, EPOC, fibrosis quística, transplantados pulmonares, etc. Por el contrario son escasos los trabajos que estudian la realización de espirometrías rutinariamente en atención primaria con el apoyo de herramientas telemáticas, para el diagnóstico de enfermedades tan importantes como la EPOC o el asma (15). Numerosas referencias bibliográficas demuestran no solo a nivel nacional sino internacional, el escaso uso de la espirometría forzada con criterios de calidad para el diagnóstico de enfermedades respiratorias desde el ámbito de la atención primaria.

Nuestro grupo de neumología del Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres ha abordado este problema de realización de espirometrías desde atención primaria por medio de la telemedicina, de dos formas fundamentales; con la presencia de un técnico o enfermero que realiza al paciente la espirometría en su centro de salud y posteriormente la transmite vía telemática al hospital de referencia, donde un neumólogo o enfermero de función pulmonar confirma su validez, aceptabilidad y reproducibilidad a través de email-chat o por videoconferencia (impacto de teletrabajo en la calidad de las espirometrías) o bien, sin la presencia del técnico en el centro de salud situándose éste en un lugar remoto al paciente, esto es el hospital y dirigiendo desde allí la maniobra espirométrica (teleespirometría a distancia on line). En la primera forma se lleva a cabo una investigación liderada por el grupo del Hospital Clínic de Barcelona (FIS referencia PI042728), con colaboración del Hospital S. Pedro Alcántara de Cáceres y otros 3 hospitales nacionales más, así como una red de centros de salud adscritos a esos hospitales y en la segunda forma sin la presencia de un técnico en el centro de salud, se lleva otra investigación paralela liderada por el Hospital S. Pedro de Alcántara de Cáceres (FIS referencia PI0040727) y colaboración del Hosp. Carlos III de Madrid.

2.3. Telemonitorización o televigilancia en domicilio

Otra aplicación de la teleneumología donde encontramos abundante bibliografía, es en la telemonitorización en domicilio de los pacientes respiratorios crónicos. Dicha monitorización varía desde la emisión telemática de datos funcionales respiratorios realizados por un espirómetro portátil, hasta la monitorización más exhaustiva de variables vitales como saturación de oxígeno, tensión arterial no invasiva, electrocardiografía, frecuencia respiratoria o parámetros de respiradores. Gracias a estos trabajos comprobamos un mejor control de la enfermedad en muchos de estos pacientes (19,20,21). En cuanto a la monitorización de pacientes con ventilación mecánica no invasiva no hemos encontrado estudios al respecto. Sabemos que algunos de los nuevos modelos de respiradores disponen de registro histórico de alarmas, oximetría, presión o volúmenes, y podría ser transmitido para su análisis de forma “on line” o diferida a un centro de referencia. En este sentido nuestro grupo está trabajando en el desarrollo de un prototipo de monitorización telemática de parámetros cardiorrespiratorios en estos pacientes que no solo pueden llevar ventilación no invasiva sino también la forma invasiva de 24 horas.

Debido al mejor conocimiento científico sobre el síndrome de apneas-hipopneas del sueño a lo largo de los últimos años y a la cada vez más clara asociación entre SAHS y enfermedades cardio y cerebrovasculares, así como accidentes de tráfico, la demanda de pacientes para realizarse estudios de sueño se ha visto incrementado notablemente. Dado que el patrón oro del diagnóstico del SAHS es la polisomnografía convencional (PSG) aunque en pacientes seleccionados por sospecha de SAHS, pueda realizarse una poligrafía respiratoria (PR) vigilada en el hospital, las listas de espera para realización de estudios de sueño se han multiplicado. Esto ha motivado, la realización de un estudio amplio multicéntrico, controlado, aleatorizado, cruzado y ciego que estudie en comparación con la PSG, la validez diagnóstica así como el análisis de coste de la poligrafía respiratoria domiciliaria no vigilada con transmisión telemática de datos a través de GPRS, al laboratorio de sueño hospitalario, sin la necesidad de que el paciente acuda al hospital para descargar el estudio o traer el aparato. Si los resultados de este estudio (FIS PI050444), liderado por el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres y en colaboración con 6 centros hospitalarios nacionales (Clinic, Son Dureta, Txagorrixtu, Valdecilla, Clínico San Juan de Alicante y Bellvitge), logra demostrar que la PR realizada en el domicilio con transmisión telemática de datos por GPRS, es válida para el diagnóstico del SAHS con menor coste que la PSG, habremos posibilitado la aceptación internacional de la PR domiciliaria como diagnóstico del SAHS, evitando el desplazamiento de los pacientes al hospital para su diagnóstico mediante PSG o PR, logrando que el médico de familia pudiera indicar la realización de la PR domiciliaria ante una sospecha e incluso realizar el análisis automático del estudio y tomar la decisión terapéutica.

2.4. Telerehabilitación respiratoria

En el tratamiento de las enfermedades broncopulmonares debe existir de manera constante la aplicación de fisioterapia o rehabilitación respiratoria. En general es una terapia que no requiere la existencia de aparatos costosos, aunque sí la presencia de un fisioterapeuta con formación específica que ayude al paciente mediante la educación y su adiestramiento en técnicas y ejercicios de fisioterapia a través de telemedicina, que deberá realizar en su domicilio diariamente (22).

2.5. Teleducación para la salud. Teleformación continuada

Estas dos aplicaciones logran acercar aún más si cabe la atención sanitaria especializada al ámbito donde se encuentra el paciente y los profesionales sanitarios que velan por su salud. Por un lado, con la Teleducación para la salud, podemos supervisar y reforzar determinadas terapias con dispositivos inhalados, que precisan un adiestramiento en la técnica inhalatoria, según las normativas de las sociedades científicas. (23) Asimismo podemos vigilar adherencia al tratamiento, solventar dudas y recordar el funcionamiento de determinados dispositivos de ventilación que los pacientes se aplican diariamente como pueda ser una máquina CPAP. Finalmente podemos reunir a grupos de personas que padezcan una enfermedad en común como tabaquismo, EPOC, Síndrome de Apneas-Hipopneas del sueño, asma, etc, y realizar charlas-coloquios de forma semanal para instruir a nuestros pacientes.

Por otro lado, con la Teleformación continuada, conseguimos un doble efecto, actualizar la formación del médico de familia desde su centro de salud, evitando su desplazamiento remoto y por consiguiente la sustitución eventual de este profesional y además conseguimos mejorar la relación entre ambos niveles asistenciales al conocer personalmente a las personas de atención primaria y establecer vínculos con ellos. Orientando la formación continuada hacia el profesional sanitario de atención primaria, nuestro grupo de telemedicina de Cáceres ha realizado un curso de formación y actualización en patología respiratoria a través de telemedicina, de 6 meses de duración y acreditado con 4,2 créditos por la Escuela de Ciencias de la Salud de la Junta de Extremadura.


3. Conclusiones

El uso de la telemedicina se ha manifestado de formas variadas desde la década de los 60 en adelante, encontrándonos en la actualidad con una diversidad de sistemas telemáticos prácticamente en cualquiera de las especialidades médicas existentes. Este nuevo sistema de servicio asistencial, ha supuesto un cambio organizativo, estructural, tecnológico, médico, legal y económico de nuestros sistemas de salud, con el consiguiente esfuerzo de los profesionales, y de los usuarios de los servicios médicos, nuestros pacientes.

La telemedicina abarca muchos aspectos dentro de cada especialidad, pero sin duda el más importante es la aplicación de una consulta telemática, ofreciendo claras ventajas para nuestros pacientes, en cuanto a desplazamientos innecesarios, comodidad y acercamiento de la atención especializada al entorno social del paciente. Debemos entender ésta como una herramienta capaz de ser utilizada cuando se requiera y no como una amenaza a nuestro sistema tradicional. No pretende suplantar a dicho sistema, pero sí mejorarlo y complementarlo con la única finalidad de perfeccionar la asistencia clínica a nuestros pacientes por muy alejados que estuvieran de un entorno hospitalario y además con la finalidad también de ayudar a nuestros profesionales en la asistencia diaria y en su formación.

Asimismo la telemedicina es fuente inagotable de investigaciones biomédicas, fruto de esto son las investigaciones que en el campo de la neumología se realizan con proyectos de teleconsultas generales o monográficas, telespirometría, Telerrehabilitación respiratoria, Telesueño, telemonitorización en domicilio o Teleducación para la salud y teleformación médica o sanitaria continuada.

Los estudios realizados hasta el momento sobre la utilización de la telemedicina en enfermedades respiratorias crónicas son esperanzadores, pero se trata en muchos casos de proyectos pilotos, a corto plazo, en los que no se ha podido establecer bien la relación coste-efectividad. Quizá esta sea una de las limitaciones o inconvenientes que nos gustaría tener solucionados a todos los que utilizamos la telemedicina, la evaluación económica coste-efectividad de estos sistemas. Para ello se precisan realizar más estudios aleatorizados, randomizados que comparen estos sistemas con los tradicionales. Los pocos que lo han efectuado han demostrado aunque de forma débil este beneficio coste-efectividad.

En términos generales, las aplicaciones de la telemedicina podrían centrarse en tres parcelas: para el paciente (reduce el gasto y la pérdida de tiempo en el desplazamiento además de mejorar la calidad asistencial y de garantizar la universalidad de la atención especializada), para el médico (aumenta la rapidez con que se puede recabar una opinión especializada, mejora la coordinación clínica y la relación entre diferentes niveles asistenciales, incrementa el nivel de conocimientos del profesional facilitándose una formación médica continuada y aumenta el poder resolutivo de médicos que ejercen en áreas rurales o alejadas) y para el sistema (mejora la continuidad asistencial, permite llegar a personas aisladas, facilita los trámites burocráticos, acorta la estancia hospitalaria y puede reducir listas de espera dado el elevado porcentaje de consultas de alta resolución que con este sistema se pueden realizar)(15,16).

Diversos estudios de satisfacción corroboran una buena acogida a este sistema, desde el punto de vista del usuario. La experiencia del equipo de Cáceres habla de resultados similares: con más de un 93% de pacientes satisfechos o muy satisfechos con este tipo de consulta (15,16). Resulta casi constante la falta de valoración de satisfacción de los profesionales sanitarios que utilizan esta herramienta. Probablemente esta situación sea también muy satisfactoria, pues en comunidades autónomas donde se emplea la telemedicina, existe una buena sensación, comodidad y curiosidad con estos sistemas que junto a la satisfacción de nuestros pacientes nos crea a su vez un buen clima para seguir avanzando.

En el aspecto de confidencialidad y seguridad debemos confirmar que los sistemas telemáticos sí gozan de un buen nivel de seguridad con control de accesos mediante claves y niveles de usuarios y encriptación de datos clínicos.

Si analizamos los sistemas de teleconsulta desde un punto de vista legal, intuimos que aún existe poca legislación al respecto. Debemos desarrollar unas normativas y legislación que proteja al paciente y ampare al facultativo en todo momento, garantizando la equidad de este sistema.

Desde el punto de vista tecnológico debemos seguir profundizando en la estandarización de la historia clínica electrónica, modelaje matemático de diferentes procesos asistenciales o resolución de estandarización del modelo de receta médica oficial digitalizada que pueda servir en todo el territorio nacional. Asimismo el acoplamiento de determinados periféricos a los sistemas de telemedicina hace que aún no esté del todo desarrollado determinado software como el de auscultación cardiopulmonar, claramente mejorable.

A lo largo de este artículo se ha puesto de manifiesto la diversidad y cantidad de aplicaciones que un sistema de telemedicina puede tener no sólo en el campo de las enfermedades respiratorias sino en cualquier otra faceta de la medicina. No obstante debemos tener en cuenta que antes de empezar a utilizar esta tecnología, deberíamos planificar, modelar y estudiar qué aplicación le queremos dar, puesto que la satisfacción posterior, la utilidad que se le dé y el gasto de inversión que suponga variarán considerablemente.

Es evidente el cambio organizativo y de mentalidad que este sistema nos ofrece, lo cual supone un reto. Reto para trabajar con un equipo interdisciplinar con tecnólogos, diversos niveles asistenciales y escenarios diferentes. Esto hace muchas veces que exista cierta reticencia en el empleo de esta tecnología, viendo una posible amenaza en la forma de asistencia tradicional a la que están acostumbrados determinados profesionales.

Es muy probable que gracias a los adelantos en sistemas de telecomunicación e ingeniería informática así como los proyectos que hay en marcha en el campo de la telemedicina neumológica cada uno de nosotros tenga contacto próximamente en este campo…esperen y vean, el futuro es realmente prometedor.


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